El Valle uno de los destinos más bonitos del pacífico Colombiano en Bahía Solano – Chocó. Era Julio de 2018, quería ir a un lugar con belleza natural, que no fuera demasiado turístico y cerca al mar. Buscando lugares unos días antes vi en Youtube el vídeo (Nuquí) Te quiero para mí de Chocquibtown y así me motivé a irme de vacaciones unos días a este rincón de Chocó.

Salí desde Zarzal (Norte del Valle) hasta Medellín, me alojé en el hostal Albaka en el sector Manila (El Poblado) donde me esperaba un delicioso cafecito mientras terminaba de organizar mi viaje. Al día siguiente después del desayuno llegué al aeropuerto Olaya Herrera para tomar mi vuelo en Satena Medellín – Bahía Solano; la duración del trayecto fue de 50 minutos hasta el aeropuerto José Celestino mutis donde dejas de ver el paisaje montañoso de Antioquia para para pasar a la selva Chocoana y finalmente ver ese azul – verdoso del pacífico. Estabamos en el mundial de Rusia 2018, justo cuando llegué a Bahía Solano empezaba el partido de semifinales entre Inglaterra y Croacia y justo en ese momento empieza a caer un “diluvio”. Al finalizar el aguacero me dirijo en un mototaxi de 3 ruedas hacia el corregimiento El Valle a unos 20 minutos del casco urbano. Allí me esperaba Dario para dirigirnos a Mamá Orbe Family Eco-Farm un hostal ubicado en el KM 4 de la Playa La Cuevita, una costa no turística de 9 kms de longitud donde se ve fauna y flora en su máxima expresión entre la selva, playa y mar y lo mejor estás aislado de todo obteniendo una conexión real con la naturaleza. El hostal está a 10 metros de la playa donde disfrutas del sonido del océano como en ningún otro lado, la energía es solar y las cabañas son en madera con arte impregnado en sus paredes. Al llegar me recibe Mamá Orbe, encargada del lugar con una sonrisa de oreja a oreja, es profesora quién enseñó en primaria en Cali durante varios años hasta que sus raíces la volvieron a llamar a sus orígenes como dice ella “mi vida está aquí en la abundancia natural del mar” y tiene mucha razón, aquí abundan los recursos naturales: peces, cangrejos, ballenas, delfines, jaguar, tigrillo, tortugas, martín pescador, pelicanos, lagartos entre otras especies. Y de cena me da una deliciosa corvina con buen aguacate y patacón. La noche cae mientras converso con una viajera inglesa quien trabajaba con la ONU enseñando inglés a los refugiados sirios en Grecia.

Al día siguiente me levanto temprano, el sol radiante mostraba ese azul profundo en el océano, desayunamos y salimos rumbo a El Valle donde abordamos la lancha para dirigirnos hacía el Parque Nacional Natural Utría. Salimos desde la desembocadura del río El Valle donde se une con el pacífico, el agua dulce y salada se cortan por varios kilómetros debido a diferentes densidades en sus sedimentos. En esta zona el pacífico es azul y verde haciendo un gran contraste con la selva Chocoana y la costa. La primera parada fue playa blanca donde el paisaje parece del Caribe; una playa pequeña blanca tranquila, islotes pequeños en frente, palmas de coco y selva atrás, un lugar especial que vale la pena visitar.

Volvemos a abordar la lancha y seguimos rumbo a Utría, en el camino vemos a una ballena pasando por un lado disfrutando así de un regalo de la naturaleza inesperado. El mar es un poco fuerte (por poco pierdo el teléfono en un salto de la lancha) hasta que llegamos a la Ensenada de Utría donde el mar es muy tranquilo y es un lugar especial donde las ballenas Yubartas dan a luz a sus ballenatos debido a la temperatura y tranquilidad del agua. Es una zona protegida por Parques Nacionales Naturales de Colombia, la entrada para nacionales cuesta $20,000 COP y para extranjeros el valor es de $40,000. El lugar cuenta con un sendero de madera muy bonito de 2 kilómetros aproximadamente estructurado sobre los manglares cristalinos donde puedes ver peces y reptiles con mucha frecuencia. Los guardarpaques además tienen un recorrido por el museo marino donde hay un esqueleto real de una ballena e información de las especies del ecosistema. Además puedes disfrutar de un delicioso almuerzo del pacífico con su típica salsa de coco. También puedes realizar otras actividades como snorkel o kayak.

 

Al llegar la noche nos fuimos a buscar una tortuga Golfina; Dario (el hijo de Mamá Orbe) lidera un programa por iniciativa propia para la conservación de esta especie. Recolecta los huevos en temporada de desovación para alojarnos en un tortugario y después liberarlas para así aumentar las probabilidades de supervivencia. No recolectamos huevos pero el cielo estaba completamente estrellado, la luz brillaba en el océano mientras se veía el resplandor de Nuquí y Panguí al otro lado de la costa. Además nos encontramos la Mapara; un cangrejo grande color naranja y morado.

El día siguiente realicé un entreno de 8k desde el hostal hasta el final de la playa La Cuevita ida y regreso. Subí unos acantilados para llegar a una cascada escondida que le cae al mar entre la vegetación. Se vive una tranquilidad enorme; era la única persona en toda la playa en ese momento. El mar entra muy fuerte en este paisaje rocoso, la marea sube duro durante el fenómeno de la puja y la quiebra donde la marea sube durante 6 horas, baja durante otras 6 horas y se queda 40 minutos quieta. Al volver al hostal Mamá Orbe me tenía preparada una deliciosa Albacora fresca (una variedad de atún) con salsa de coco, patacón, arroz y aguacate y lo mejor, la disfruté con el océano en frente. En la tarde viví una experiencia única; poder liberar tortugas recién nacidas al mar donde ves como la naturaleza es tan espectacular como cruel, los seres vivos desde el primer día deben luchar por sobrevivir, día a día es una lucha por la subsistencia.

 

El último día caminé hasta El Valle donde conocí la playa El Almejal donde se ve más turismo (en su mayoría extranjeros), hostales de europeos y se ve a varias personas haciendo Surf. Aquí te alquilan la tabla y te dan clases para que puedas disfrutar del pacífico al extremo. Además caminé las calles del corregimiento aprovechando que estaban en las fiestas patronales de la virgen del carmen para conocer un poco más sobre las costumbres y folklore de está región. Me uní a estas fiestas por una media hora, es imposible no contagiarse de la buena vibra de los nativos.

Estuve 5 días en este rincón maravilloso de Colombia recomendado para viajeros apasionados por nuevos destinos exóticos, conectados con la naturaleza y que respetan la conservación del medio ambiente. Se llega desde Medellín en un vuelo de Satena o ADA o desde Buenaventura en un barco que sale dos veces por semana (dura 18 horas el viaje en el mar). Se debe contar con la vacuna contra la fiebre amarilla, llevar buen repelente mientras te adaptas y muy buena vibra. La familia de Mamá Orbe es muy servicial, formal y con conocimientos ancestrales de la región. Me llamó mucho la atención que la mayoría de los turistas que se ven en esta zona son extranjeros que se asombran con el paisaje lleno de contrastes. Debemos conocer mejor nuestra Colombia llena de sabrosura y magia.

Autor: @julianxtreme

by Julian Alvarado

Cuando buscamos lugares para ir al pacífico colombiano casi siempre miramos Juanchacho, Ladrilleros y La Barra. Sin embargo, buscaba un lugar muy tranquilo para iniciar mis vacaciones; un lugar poco frecuentado donde pudiera desconectarme para conectarme con la naturaleza.

 

En esa búsqueda por referencia de @zanfecax mi compañero en @wowexperiencesco encontré La Loma Chucheros, un lugar especial a una hora y media en lancha desde Buenaventura.

 

Llegué un miércoles a la hora de almuerzo después del viaje en lancha ¡Llegué en el momento perfecto! Yanency Portocarreño la anfitriona del hostal envía a su hijo para hacer el transbordo de la lancha al bote y así llegar. Me reciben con un delicioso plato de sierra frita, mi estancia en este lugar empezaba con pie derecho disfrutando de la sazón increíble de esta región.

 

Después de una siesta me voy a caminar la playa chucheros hasta el final disfrutando de un atardecer mágico; el sol se veía muy redondo y proyectaba un resplandor en el océano mientras se ocultaba. Además, en esa playa conocí dos cascadas con pozos de agua dulce cristalinos que hacen un contraste atractivo con el mar. Al regresar al hostal armo mi carpa, un cafecito y el sol se termina de ocultar entre la selva y el mar para dar lugar a la noche.

Al día siguiente recorro los senderos de la zona entre la selva húmeda para llegar a Playa Juan de Dios una playa hermosa de 200 metros donde el océano hace un contraste verde con la selva. Es muy tranquilo el oleaje, se ve muy limpia la playa debido a que los anfitriones de esa zona están muy atentos con el plástico que llega de otros lugares. Aquí oprimes un botón de pausa; todo sigue fluyendo mientras escuchas la melodía del mar, el viento y los animales de la selva. Al regresar por el sendero me encuentro con puentes de madera y un desvío para un mirador a mano izquierda desde donde se ve la playa coqueros y un intenso azul del océano.

El día viernes me levanto motivado muy temprano, un amanecer después de un intenso aguacero. Al abrir mi carpa veo a los 4 perritos del lugar a mi alrededor dando el “buenos días”. Desayuno y salgo con Haner en su lancha pequeña y sin techo rumbo a los manglares. A los pocos minutos de salir la naturaleza nos regala un privilegio: dos delfines nos acompañan por 3 minutos saltando a cada lado de la lancha, es inevitable emocionarse y sorprenderse con este espectáculo inesperado. Seguimos navegando y empezamos a entrar en los esteros o manglares donde se baja la velocidad de la lancha, el mar es más tranquilo y el contraste entre la lluvia (6 aguaceros de 5 minutos cada uno), niebla, vegetación del mangle y sonidos de los animales te hacen agudizar los sentidos. Es un lugar que parece un laberinto natural; muchas entradas y salidas. De repente empezamos a escuchar algo fuerte y grande, eran las cascadas de la Sierpe; dos cascadas de agua dulce entre 35 y 40 metros aproximadamente que caen a los manglares verdes. Un lugar especial, las cascadas caen en forma de serpiente por el viento, me tiré al agua, a pesar del frío por los aguaceros anteriores era difícil evitar la tentación del agua verde selva.

10 minutos y salimos rumbo a otro lugar especial; la cascada el Ostional una caída de agua de 12 metros y en su interior se encuentra un pozo de color azul y verde de 3 metros de profundidad. Fue uno de los lugares que más disfruté; se ingresa con motor apagado, es muy densa la vegetación y se sube entre unos escalones de roca para llegar al pozo. Después de unos minutos abandonamos el lugar, volvemos a salir a mar abierto para llegar a las Tres Marías; unas piscinas naturales entre los manglares que caen al océano. Aquí el parche o plan es disfrutar de cada pozo y tirarse por un tobogán natural que cae al océano.

Es un tour de medio día, se recomienda hacerlo con la marea alta o “puja” para poder llegar a todos los lugares en lancha y si la cámara o teléfono no es waterproof llevar protector para el agua. Al regresar al hostal Loma Chucheros Yanency nos tenía preparada Raya guisada con coco, una delicia.

 

El sábado no aguanté la tentación de probar otra de las delicias del pacífico; langosta fresca guisada con coco desde el mirador con el mar y los botes como recuadro. Me tomó varios minutos saber como empezar a comer este plato sin pinzas pero lo disfruté de inicio a fin.

Después de una siesta nos embarcamos en la lancha con una pareja de Cali y Bogotá para disfrutar de otro espectáculo; avistamiento de ballenas. Tuvimos la fortuna de ver a la ballena Yubarta con el ballenato. Esta especie cada año migra desde el polo sur hasta las aguas tropicales de países como Colombia y Ecuador para reproducirse. La temporada va desde Julio hasta octubre, cada ejemplar adulto oscila entre 20 y 25 toneladas y puede medir hasta 15 metros. Al regresar a chucheros el atardecer era tan especial que decidimos caminar nuevo estas playas en compañía de los caninos del hostal entre ellos “Kody” un pitbull que disfruta del mar como ninguno de nosotros.

El día domingo decidimos ir a Playa Dorada a través de los senderos, son 2 horas aproximadamente entre selva donde avistamos algunas especies como lagartos y tortugas de río hasta ver ese color dorado especial de esta pequeña playa donde el oleaje es fuerte pero donde vale la pena tirarse al agua. De regreso de nuevo en la playa Juan De Dios con Wilson un sobrino de Yanency con ambiente buena onda del pacífico, Cristian, Laura, su novio y Yo nos relajamos por completo con un parlante pequeño escuchando Bob Marley o Chocquibtown. Después llegamos a playa Coqueros donde comimos coco con panela mientras el sol se hacía cada vez más fuerte. Al regresar al hostal Yanency me tenía lista otra delicia de esta zona; un pargo rojo con bastante salsa, inmediatamente me acordé de parte de la inspiración de la letra de “Mi buenaventura” del Grupo Niche escrita por el maestro Jairo Varela.

Finalmente terminamos el viaje por esta zona, me quedo con gratos recuerdos, paisajes y personas increíbles. Aquí no se ve el estrés, no escuchas a los lugareños mencionando malas palabras o “renegando”, aquí la buena vibra predomina, te recarga y te renueva de energía positiva o buena vibra.

¿Cómo se llega a este paraíso? Primero se debe hablar con Yanency para que esté pendiente de la llegada y unos metros en el océano antes de chucheros se pueda hacer el transbordo. Se llega a Buenaventura y se dirige al muelle turístico donde se compra un tiquete ida y regreso a chucheros (valor actual $85,000 COP), la lancha primero llega a Juanchaco y después se dirige unos 10 minutos frente a la bahía donde se hace el transbordo.

 

En el hostal hay energía en la noche de 6 p.m. a 9 p.m. hay señal móvil y hay hospedaje disponible en habitaciones o camping.

 

Aquí se puede disfrutar de diferentes tours cómo:

 

  • Kayak entre manglares
  • Cascadas la sierpe
  • Avistamiento de ballenas (de Julio a Octubre)
  • Gastronomía del pacífico
  • Avistamiento de delfines

 

Estas experiencias se pueden encontrar en www.wowexperiences.com.co donde puedes reservar.

 

Amig@ lector@ este es un destino que se encuentra en el Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga, es para personas que quieren desconectarse y disfrutan de la naturaleza, son conscientes de la conservación y respetuosos con el medio ambiente. Recuerde no tirar basura en las playas o senderos, recoger la que pueda y no ser invasivo con las especies de fauna del lugar.

Autor: Julian Alvarado

IG: @julianxtreme

by Julian Alvarado